Sabores de verano en las Rutas del Vino de España junto al mar
Combina los días de playa con el enoturismo en tus próximas vacaciones. En las Rutas del Vino de España te esperan mariscos, arroces mediterráneos, cocas, pescaíto frito, espetos, xató y decenas de experiencias entre viñedos con vistas al mar.
Ruta del Vino Rías Baixas
Cada mesa en la Ruta del Vino Rías Baixas es una invitación a descubrir los tesoros culinarios del Atlántico. El marisco aquí no es sólo ingrediente, sino que se convierte en el protagonista absoluto de una gastronomía que conquista sin esfuerzo.
¿Cómo resistirse a unas vieiras a la plancha con mantequilla de hierbas, donde la textura sedosa del molusco se realza con un toque de albariño? Imposible no enamorarse de los percebes de O Grove, esos crustáceos que desafían la fuerza del mar y estallan en la boca con un intenso sabor marino. Las navajas gallegas a la plancha con ajo y perejil, un centollo cocido al que poco más le hace falta, o un pulpo á feira con pimentón dulce… manjares de reyes que, acompañados de los vinos de esta tierra, se convierten en los mejores embajadores de esta Ruta del Vino en verano.
Si bien el marisco alegra las mesas gallegas, en las cartas de los restaurantes también tienen un lugar de honor la jugosa carne de ternera gallega, los grelos salteados, los famosos pimientos de Padrón o los quesos de Arzúa-Ulloa que, con miel de eucalipto local, son el mejor postre que se pueda imaginar.
Ruta del Vino Alicante
Más allá de las doradas playas mediterráneas, la provincia alicantina ofrece un universo gastronómico que merece la pena conocer en la Ruta del Vino de Alicante. En pocos minutos se puede pasar del sopor de una tumbona al fresquito de una bodega, y de un chiringuito ruidoso a la calma de un restaurante del interior donde la gastronomía alicantina se luce sin prisas. Para disfrutar de algo especial, basta apuntarse a las «Enoexperiencias de un día» organizadas por la Ruta, que permiten acercarse a la cocina más auténtica entre viñedos y realizar una cata al atardecer.
Cada plato en esta tierra guarda su propia historia. En el sur, la Comarca del Vinalopó invita a saborear ricos arroces con conejo, caracoles al sarmiento y embutidos artesanales curados bajo el sol mediterráneo. Hacia el norte, en la Marina Alta, encontrarás platos ideales para el verano como el espencat (una ensalada de pimientos asados y bacalao) o las tradicionales cocas con sus bases crujientes coronadas por verduras de temporada, que maridan perfectamente con los vinos blancos de la Vall del Pop.
No se puede olvidar un clásico como la paella alicantina, donde el arroz de la tierra absorbe los matices del mar y de la huerta. Y para terminar cualquier comida, una copita de fondillón, ese vino que conquistó Europa en siglos pasados y evoca la historia de las uvas moscatel que se secaban en los riuraus, construcciones rurales que todavía salpican el paisaje.

Espencat, plato típico en Ruta del Vino Alicante
Ruta del Vino Gran Canaria
Esta es la única Ruta del Vino de la marca que está fuera del territorio peninsular y también la que propone más planes conectados con el mar durante todo el año. En la Ruta del Vino de Gran Canaria, los sabores volcánicos se fusionan con los que ofrece el océano Atlántico, dando lugar a platos tradicionales que todos reconocemos. La experiencia culinaria puede comenzar con unas papas arrugadas (o arrugás) con mojo canario, ya sea verde (elaborado con cilantro fresco) o rojo (con su agradable toque picante). Dos sabores que casan perfectamente con los vinos blancos de la D.O.P. Gran Canaria, vinos de altura que se cultivan desde los 200 a los 1.300 metros de altitud.
Estando cerca del mar, es obligado degustar alguna de las 150 especies de peces y mariscos que habitan estas aguas. Entre las muchas recetas que encontrarás en los restaurantes de la Ruta es interesante probar las viejas con papas arrugadas, un pescado de la zona que se suele preparar a la parrilla.
Una actividad muy recomendable en esta Ruta es visitar los mercados agrícolas donde se puede comprar directamente a los productores los mejores recuerdos del viaje. Uno de los más recomendables es el queso, que cuenta con una variedad impresionante teniendo en cuenta el reducido espacio geográfico de la isla. Entre los más especiales están los Quesos Flor de Guía, Queso de Media Flor de Guía y Queso de Guía, todos ellos con D.O.P. (Denominación de Origen Protegida).
Ruta del Vino y el Brandy del Marco de Jerez
En la Ruta del Vino y el Brandy del Marco de Jerez se produce una sinfonía gastronómica difícil de igualar, ya que combina lo mejor del mar con productos de la campiña. Los vinos de bodegas centenarias se convierten también en protagonistas, transformando cada plato en una experiencia inolvidable.
Entre los productos y platos que no hay que perderse en esta ruta están los langostinos de Sanlúcar de Barrameda, unos crustáceos de sabor intenso y textura sedosa que, maridados con un fino en rama, alcanzan la perfección. Para obtener el carnet gourmet gaditano tampoco pueden faltar las tortillitas de camarones (una fantasía de encaje crujiente y dorado) ni las ortiguillas fritas (puro mar en el paladar), acompañadas de una copa de manzanilla bien fría.
En la carta de los restaurantes de la Ruta tampoco faltarán la urta a la roteña (un pescado noble cocinado con tomate, pimiento y cebolla de la huerta jerezana, que se marida con amontillados), los pescados de estero criados en las salinas locales, o la sopa de galeras, cuyo sabor te sitúa en mitad del océano en cada cucharada. La sencillez de las acedías fritas, esos pequeños lenguados del Atlántico, o los papelones de pescaíto frito crujientes… también son irresistibles.
Ruta del Vino Ronda y Málaga
En la Ruta del Vino de Ronda y Málaga, la montaña y el Mediterráneo se abrazan creando sabores y recetas que sorprenden por su variedad. Con la iniciativa Sabor a Málaga se anima a los restaurantes a que cada plato rinda homenaje a los productos locales.
Moverse por el territorio de esta Ruta depara sorpresas a cada paso: sólo se precisan unos pocos minutos para pasar de pueblos colgados en las colinas a darse un baño en las playas de La Axarquía, donde los espetos de sardinas asados lentamente llenan el aire de aromas de verano. Tampoco hay chiringuito que se precie que no ofrezca un gazpacho bien fresco o una porra antequerana con la que recuperar las energías perdidas.
Las terrazas costeras de Manilva invitan igualmente a degustar la deliciosa sopa de tomate con sardinas, un plato sencillo que, con los ingredientes locales y unas manos experimentadas, crea adicción. El menú puede seguir con una sopa de almejas o un pescado fresco a la plancha, sin más. Sabores que se hermanan perfectamente con los vinos blancos de esta Ruta.
Mientras tanto, en la serranía de Ronda, te propondrán sus jamones ibéricos de bellota y castaña y los quesos de cabra payoya. Por supuesto, no se puede olvidar en este itinerario la oferta gastronómica de la capital malagueña, que deslumbra con una constelación de estrellas Michelin donde se demuestra que la creatividad y las nuevas técnicas culinarias no están reñidas con la tradición malagueña.
Ruta del Vino Penedès
Playas, bosques, ríos, montañas, viñedos… la Ruta del Vino Penedès está integrada por tantos elementos que es imposible echar nada en falta en un viaje de enoturismo.
Entre los platos que más apetecen en verano y que son una auténtica seña de identidad de este territorio está el xató, una ensalada de escarola fresca, anchoas, ventresca de atún, aceitunas y bacalao desalado acompañada de una salsa parecida al romesco pero elaborada con almendras tostadas, miga de pan con vinagre, ajo, sal y pimientos cuerno de cabra. Este plato encuentra su pareja perfecta en una copa de vino blanco o un cava reserva que dome su intensidad.
En las mesas de esta Ruta del Vino comparten protagonismo también las recetas elaboradas con gallo negro del Penedès (con Indicación Geográfica Protegida), ya sea como relleno de forma tradicional, en canelones o a la catalana. En Vilafranca del Penedès, la capital catalana del vino, tiene lugar cada año la Feria del Gallo, momento que aprovechan los restaurantes de la comarca para lucirse con sus recetas a partir de esta ave.
Otro producto que tampoco podemos olvidar de la comarca del Baix Penedès son las tortas enramadas, decoradas con productos de la huerta, con carne o pescado. Y para llevar de recuerdo a casa: las cocas dulces de Vilafranca, los gelidencs de Gelida, los carquinyolis de Sant Quintí, las orelletes del Vendrell…

Xató, plato típico en Ruta del Vino Penedès
Pepa García, periodista especializada en viajes.
Lleva más de dos décadas trabajando en prensa turística, cultural y gastronómica. Amante del turismo y la buena mesa, disfruta de la vida sencilla y el contacto con la naturaleza. Siempre la encontraréis cerca del mar.
#elenoturismoestademoda