RUTA DEL VINO RONDA Y MÁLAGA

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HISTORIA Y CULTURA

RUTA DEL VINO RONDA Y MÁLAGA

Enclavada en la provincia de Málaga e integrada actualmente por los municipios de Arriate, Almachar, Cómpeta, El Borge, Manilva, Moclinejo, Mollina, Ronda y Sayalonga, la ruta aglutina 4 zonas de producción vitivinícola: Axarquía, Serranía de Ronda, Manilva y Zona Norte, bajo el paraguas de 3 Denominaciones de Origen, DO Málaga, DO Sierras de Málaga y DO Pasas de Málaga.

El potencial del mosaico de territorios que conforman la ruta es más que notable. Vinos con historia, cuyos orígenes se remontan ya a las épocas fenicia y romana y un patrimonio histórico, cultural y de naturaleza de excepcional valor.

Todo ello unido a la diversa oferta turística y de ocio que el destino ofrece, proporciona al visitante una experiencia sin parangón.

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EL VINO

De los Vinos con D.O. Málaga:

El vino de Málaga aporta en la cata multitud sensaciones. La gran gama de colores, aromas y sabores, hacen del “Málaga” un vino que invita a la curiosidad, porque cada vino de Málaga es un nuevo descubrimiento. Son ideales para consumir con aperitivos, quesos azules, foie, frutas y chocolates entre otros platos.

En la cocina, el vino “Málaga” aporta toda su complejidad organoléptica, dando como resultado platos que son auténticos manjares. La coctelería, y la fabricación de helados, son otras de las utilidades gastronómicas más recomendadas del vino de Málaga.

Las Características organolépticas principales de los vinos con D.O. Málaga son:

  • Vino de licor seco: límpido, brillante, con el color característico de su mención o término tradicional; en nariz intenso y característico, con el alcohol patente pero integrado, fino; en boca puede resultar seco o levemente dulce, con acidez justa,resultando potente, cálido y persistente.
  • Vino de licor dulce: límpido, brillante, con el color característico de su mención o término tradicional; en nariz intenso, alcohol patente pero integrado, meloso, complejo; entrada en boca dulce o muy dulce, acidez justa, potente, untuoso, muy persistente. Si reune las condiciones adicionales exigidas puede identificarse con la mención específica «Vino Dulce Natural».
  • Vino de uvas sobremaduradas: limpio, brillante, de amarillo pálido a dorado; fresco, complejo, aromático y de finura característica en nariz; en boca destaca su contrastado equilibrio ácido-dulce, resultando frescos, vivos, untuosos y persistentes.Si reune las demás condiciones exigidas puede identificarse con la mención específica «Vino Naturalmente Dulce».
  • Vino de uvas pasificadas: limpio, brillante, de amarillo pálido a oro viejo; complejo, aromático y de finura característica en nariz, con matices de uva pasificada y clara expresión de las variedades preferentes, que son las únicas que pueden utilizarse para su elaboración; en boca destaca su concentración, equilibrio ácido-dulce, gran untuosidad, retrogusto aromático y persistencia.
  • Vino seco: De color amarillo a ámbar según vejez, de aroma penetrante, potente, redondo y seco en boca.

De los vinos con D.O. Sierras de Málaga:

Los vinos con D.O. Sierras de Málaga, blancos, tintos y rosados completan la oferta vinícola de la provincia, con vinos naturales, con un gran despliegue de aromas. Las características organolépticas de los vinos de la Denominación de Origen «Sierras de Málaga» son las siguientes:

  • Vinos blancos: de color amarillo pajizo con reflejos verdosos, hasta amarillo dorado o dorado en los vinos con crianza; francos y afrutados en nariz. En vinos envejecidos los aromas frutados se mantienen, aunque atenuados y presentarán además aromas propios de la crianza. En boca son vinos secos o abocados con volumen, equilibrados, frescos los jóvenes, y untuosos los fermentados y/o envejecidos en madera de roble.
  • Vinos rosados: de color de rosado a rosado rojizo, en nariz afrutados y florales, compartiendo atributos y matices propios de los vinos blancos y de los tintos, con volumen en boca, siendo secos o abocados, y equilibrados.
  • Vinos tintos: de color rojo violeta hasta rojo rubí, de capa media a alta. Los sometidos a larga crianza pueden adquirir tonos rojo teja. Francos en nariz, con notas frutales y aromas propios del terruño, ganando complejidad en los vinos sometidos a envejecimiento, con la evolución y aromas propios de la crianza. En boca son vinos con volumen, estructurados pero armoniosos, con taninos maduros, buena persistencia, untuosos y concentrados los sometidos a envejecimiento.

De las Pasas de Málaga:

Destacan como características organolépticas de las Pasas de Málaga su acentuado sabor a moscatel, persistente en el paladar con ausencia de sabor acaramelado, típico del secado artificial; y la presencia de pepita en una pulpa jugosa y flexible. Además de su consumo directo, son muy usadas para la elaboración de salsas y postres

RECURSOS

El potencial del mosaico de territorios que conforman la ruta del Vino de Ronda y Málaga es más que notable: Vinos con historia, cuyos orígenes se remontan ya a las épocas fenicia y romana, y un patrimonio histórico, cultural y de naturaleza, de excepcional valor. Todo ello, unido a la diversa oferta turística y de ocio que el destino ofrece, proporciona al visitante una experiencia sin parangón.

Recursos y atractivos de la Serranía de Ronda:

La riqueza cultural y tradicional de Ronda es amplia y diversa. Es en esa diversidad en la que se basa el atractivo actual de Ronda y su serranía, tal y como han expresado insignes literatos: Joyce, Cernuda, Hemingway, Juan Ramón Jiménez, Rainer María Rilke, Rafael Alberti, Federico García Lorca, entre otros.

 La ciudad milenaria de Ronda es poseedora de uno de los Conjuntos Históricos más bellos de España. Declarado Bien de Interés Cultural desde 1.966, alberga un rico y diverso patrimonio histórico y cultural (Palacio de Mondragón, Baños Árabes, Murallas urbanas de Ronda, Plaza de Toros, Colegiata de Santa María la Mayor, Puente Nuevo

Unido a estos importantes recursos y productos culturales, la Serranía de Ronda es naturaleza, turismo activo, es enoturismo, oleo turismo, tauromaquia, espacio de reuniones e incentivos, etc. Hablamos de un territorio natural catalogado de 240.519 hectáreas en el que se encuentran dos Parques Naturales y un Parque Nacional, como el de Sierra de las Nieves, dos Reservas de la Biosfera y una veintena más de espacios naturales protegidos.

Recursos, atractivos de la Axarquía:

Su clima subtropical, paisaje de tierra y mar, convierten a la comarca de la Axarquia en un territorio de gran singularidad, belleza y autenticidad. A ello debemos unir sus playas accesibles

 para personas de movilidad reducida, contando casi la mitad de ellas con algún distintivo de calidad. Todo ello ha configurado la gran Senda Litoral, la Gran Senda y la Senda Azul.

Del mismo modo, sus recursos naturales son excepcionales, constituidos por las Sierras Tejeda y Almijara que junto con la Sierra de Alhama (Granada) conforman el Parque Natural. Supone un atractivo por sí solo al constituir un espacio natural protegido (por su concentración de biodiversidad), además de por su paisaje y por ser soporte de diferentes actividades turísticas deportivas.

En torno a la viña y al proceso del asoleo de la uva para la elaboración de pasas y de vinos se ha creado una singular cultura que se refleja en un paisaje de viticultura en pendiente y en el que destaca una arquitectura agraria única, basada en la presencia de numerosos lagares y paseros. El vínculo cultural de los habitantes de esta zona con el terruño y la producción pasera ha sido reconocido en el año 2018 como Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM) por la UNESCO. Todo ello arropado por pintorescos pueblos que aún conservan la estructura medieval característica de los pueblos de Andalucía (Almachar, Competa, Moclinejo, El Borge, Sayalonga, etc.)

Recursos y atractivos de Manilva:

Es el municipio más occidental de la provincia. Sus tierras descienden desde el bajo Genal hasta la costa, en suaves lomas cubiertas de viñedos principalmente. El núcleo urbano está situado a dos kilómetros de la costa, existiendo un segundo núcleo anejo situado en la costa, Sabinillas. A lo largo de la costa, además de extensas, limpias y bellas playas, ideales para la práctica de la pesca submarina, existen algunos lugares de interés como el Puerto deportivo de la Duquesa, o hitos patrimoniales como la Torre de Punta Chullera o el Fortin de Sabinillas

Pero si hay un elemento que identifica a Manilva es su paisaje de viñedos, de gran tradición histórica. Entorno a él se ha ido configurando una oferta de productos asociados, como el evento anual de la fiesta de la vendimia o El Centro de Interpretación Viñas de Manilva (CIVIMA), la senda Litoral y la Gran senda y la senda Azul.

Recursos, atractivos de Mollina:

Mollina, localidad malagueña situada al norte de Antequera, está íntimamente relacionada con la cultura del vino, donde su paisaje agrícola, salpicado de viñas y su animada Feria de la Vendimia, ejercen de señas de identidad. Su fiesta de la Vendimia es Fiesta de singularidad turística provincial, habiendo sido pregoneros de esta destacados poetas y escritores como, Antonio Nadal, Antonio Gala, Rafael Alberti y Fernando Quiñones, entre otros.

En Mollina existen importantes vestigios de la época romana, como el Castellum de Santillán o el Mausoleo de la Capuchina, un monumento funerario que incluye una cripta y un piso superior para rendir culto a los difuntos. El yacimiento se localiza a siete kilómetros del pueblo, en la falda de la sierra de la Camorra.

De vuelta al núcleo urbano nos aguarda la iglesia de Nuestra Señora de la Oliva. Fundada en el siglo XVII, tiene planta basilical y consta de tres naves separadas por arcos de medio punto.

Cerca de esta iglesia se emplaza el convento de la Ascensión, también conocido como el Cortijo de la Villa. De este edificio del siglo XVIII, destaca su puerta de estilo barroco, su patio con una capilla terminada en espadaña y un peculiar reloj de sol.

Mención especial debemos tener, en las proximidades de Mollina, con la reserva natural de la Laguna de Fuente Piedra, el Torcal de Antequera y el conjunto arqueológico de los Dólmenes de Antequera, declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO.

PATRIMONIO

La Ruta del Vino de Ronda y Málaga se sitúa en la provincia de Málaga y está integrada actualmente por los municipios de Arriate, Cómpeta, El Borge, Manilva, Moclinejo, Mollina, Ronda, Almachar y Sayalonga. En total, aglutina cuatro zonas de producción vitivinícola: Axarquía, Serranía de Ronda, Manilva y Zona Norte. Su producción forma parte de tres denominaciones de origen: DO Málaga, DO Sierras de Málaga y DO Pasas de Málaga.

 El potencial del mosaico de territorios que conforman la ruta es más que notable. Vinos con historia, cuyos orígenes se remontan ya a las épocas fenicia y romana y un patrimonio histórico, cultural y natural que alberga excepcionales valores históricos, arqueológicos, artísticos, culturales, etnográficos, paisajísticos y medio ambientales.

 Los términos tradicionales asociados al mundo del vino en Málaga constituyen un patrimonio digno de inventario. Los nombres de los vinos en sí mismos reflejan todo lo que ha significado y significa el vino en esta región. Los mencionados Maestro, Tierno, Lágrima, Dorado, Rojo Dorado, Oscuro, Negro, Pajarete, Crema o Cream, Pálido, Pale Dry, Pale Cream, Swet, Noble, Añejo, Trasañejo, son términos que definen productos concretos y bien diferenciados.

El otro producto importante de la viticultura malagueña, la pasa, también ha dado lugar a términos propios, necesarios para la clasificación del producto, tan interesantes como definitorios, como Racimal Imperial, Catite Imperial, Racimal Royal, Catite Royal, Quintas Altas, Quintas Bajas para las uvas pasas en racimo y para las desgranadas Reviso, Medio Reviso, Aseado, Corriente, Menudo, Escombro y Cochaque.

Además, este patrimonio terminológico se ve adornado por numerosas referencias a utensilios de bodega como es el caso de la Tarabita utilizada para la pisa de la uva, la Cuchara malagueña para la cata visual del vino en bodega, o el Látigo para hacer el “igualado” de los vinos, término éste último, genuinamente malagueño y que hace referencia a la práctica del ensamblaje o mezcla de los vinos.

El mundo del vino ha dejado, como no podía ser de otro modo, numerosos vestigios arqueológicos y arquitectónicos a lo largo de todo el territorio de Málaga (Mollina, Manilva, Ronda, Axarquia, etc) como los asentamientos fenicios de Morro de Mezquitilla, Malaka, Toscanos, Jardín, Casa de la Viña, Trayamar, Cerro del Villar, o Acinipo en la Serranía de Ronda,  lugares donde se han encontrado numerosos restos de ánforas vinarias para el transporte y consumo de vino; o  monedas representando racimos de uvas lo que atestigua la importancia de la producción de vino en la región.

Manilva

La historia de la uva en Manilva se remonta a principios del año 1500 cuando el Duque de Arcos, señor del Condado de Casares, a petición de sus vecinos dio tierras para el cultivo de Viñas. Había una gran multitud de lagares y bodegas bien repartidos y la producción estaba destinada principalmente al vino (temprana blanca y negra y garnacha) y la uva de mesa no tenía ninguna relevancia. Tuvo su máxima expansión en los siglos XVII y XVIIII siendo a partir de 1860 cuando se produce la decadencia.

La axarquia. La cultura de la Pasa.

La cultura de la uva pasa es un sistema ancestral de estrechas relaciones con el territorio axarqueño y su población, habiendo sido catalogado por la FAO como un sistema importante del patrimonio agrícola mundial (SIPAM), destacando sus excepcionales valores paisajísticos, medioambientales, socioeconómicos y culturales. La mayoría del viñedo predominante en la zona es de la variedad Moscatel y de la Romé (tinta o blanca), que es autóctona de este territorio.

Los SIPAM son sistemas de uso de la tierra y paisajes, ricos en diversidad biológica, que evolucionan a partir de la co-adaptación de una comunidad con su ambiente. El SIPAM de la Uva Pasa de Málaga, con una superficie de 280 km², comprende desde el cultivo de la uva Moscatel hasta su transformación en pasas a través del secado al sol o en vino. Un sistema que, a la par que posibilita la conservación del paisaje, evitando por tanto los procesos de erosión y desertificación, constituye un elemento de vinculación de la población al territorio, ya que resulta esencial en la economía agraria de la comarca. De hecho, su producción permite dar sustento a más de 3.000 familias que viven de la producción de pasas en la Axarquía.

Tras el reconocimiento de la FAO mediante su declaración como SIPAM en 2018, la actividad pasera aparece registrada en el Atlas del Patrimonio Inmaterial de Andalucía. Gracias a su actividad productiva, los paseros tienen importantes valores culturales: siendo un oficio que se ha ido transmitiendo de generación en generación, que se sigue practicando actualmente y que además ha permitido el mantenimiento de otros oficios relacionados con la producción de pasas, como la vinicultura y la arriería.

La pasificación de la uva, llamada en Málaga “Asoleo”, para la producción de pasas o de vino es una práctica proveniente del Oriente Medio, tal vez introducida en Málaga por los fenicios púnicos. No obstante, el desarrollo de estas prácticas alcanzó su cenit durante el periodo musulmán, y de forma especial se practicó en la comarca de la Axarquía caracterizada por ser un territorio con una compleja orografía y con grandes pendientes. Desde entonces ésta práctica no ha dejado de hacerse.

Se realiza en los Paseros, también llamados Toldos. Los paseros son unas construcciones agrícolas de unos 4m x 8m obradas sobre el suelo, y por lo tanto con la inclinación de éste, orientadas hacia el suroeste, para que extendidas sobre ellos las uvas reciban la mayor insolación. También el mundo del vino ha dejado su huella en la ciudad de Málaga que siempre se vio beneficiada por la economía generada desde el sector. Grandes obras, como el puerto y la catedral fueron financiadas por las aportaciones de los productores de productos agrícolas y principalmente por el sector del vino y de la pasa. La calle más emblemática de la ciudad, hoy en día, la Calle Larios, fue construida y financiada por el Marqués de Larios, bodeguero. El vino de Málaga, traspasando las fronteras de su propio territorio, finalmente ha sido objeto de inspiración literaria y artística. Grandes de las letras y de las artes plásticas han plasmado su singularidad y su naturaleza. En la literatura Miguel de Cervantes, Salvador Rueda, Alejo Carpentier, Graham Green, entre otros. Picasso en la pintura. Rossini en su ópera la Cenerentola.

Mollina                                                            

Mollina cuenta con más de 1.000 Ha de viñas de variedades autóctonas, entre ellas encontramos Doradilla, Moscatel y Pedro Ximén. En el cortijo de la Capuchina se produce parte del vino de Mollina, este cortijo se encuentra en una finca que posee más de 21Ha de viñedos y tiene vinos con su nombre como el Capuchina Vieja Tinto. Además, aquí encontramos otras variedades distintas de vid como la uva de grano menudo. El Cortijo La Fuente también produce sus propios vinos.

La Cooperativa del vino Virgen de la Oliva de Mollina, cuenta con más de 600 socios y produce el 80% de los vinos de la denominación de origen Málaga. Fue hace ya más de treinta años cuando un grupo de agricultores de Mollina y de sus alrededores decidieron unir fuerzas para explotar sus viñedos y vender su vino. Tras una primera cosecha de apenas 1.200 kilos de uva, aquella treintena de socios no podían saber entonces que acababan de poner la semilla de una cooperativa que, décadas más tarde, iba a multiplicar por veinte su número de miembros y a producir millones de kilos, no sólo de vino, sino también de aceite y aceitunas de mesa. Hoy por hoy, la sociedad Virgen de la Oliva de Mollina presume de ser una de las cooperativas más prosperas de la provincia.

El vino es tan importante en Mollina que incluso tiene una festividad propia, la Feria de la Vendimia, la cual se celebra el segundo fin de semana de septiembre, teniendo sus orígenes en los años 60, con el objeto de promocionar el vino de la zona, realizándose actos culturales, como el Pregón de la Feria el cual han realizado ilustres escritores y periodistas cada año, el Certamen Poético “Mollina, color de vino” y el reconocimiento al mejor viñero o viñera del año.

Serranía de Ronda

El vino a lo largo de su dilatada historia ha adoptado múltiples funciones: ceremonial, simbólica, religiosa, complemento alimenticio, medicamento antiséptico, etc. Son varias las referencias arqueológicas y documentales que aseveran la larga tradición de Ronda como tierra de vides y vinos. Desde las primeras vinculadas a la numismática de la ciudad ibero-romana de Acinipo (47- 44 a.C.), en el que se constata el tópico del racimo de uva en las acuñaciones monetales, lo que sin duda demuestra la importancia de la vid en la base económica de estas comunidades, hasta la existencia de restos de ánforas que tipológicamente se vinculan al vino o el propio topónimo de la ciudad.

Este saber hacer, lo recoge con posterioridad la Iglesia, quien contribuyó al desarrollo de la viticultura, no sólo a través de la conservación y la transmisión de métodos de cultivo, heredados de la antigüedad romana, sino también aumentando su prestigio al colocar la vid en la cúspide de la jerarquía de los símbolos. En nuestro caso, refiriéndonos al papel de la iglesia en el ámbito del vino, existe constancia, en la Ermita Rupestre Mozárabe de la “Virgen de la Cabeza” (VIII-X D.c.), de un pequeño lagar para la elaboración de vino.

Pero quizás más desconocida y a la vez interesante, sea la alabanza al vino por el mundo árabe. Curiosamente el dios Baco y el vino fueron los temas principales de la poesía árabe clásica, que llevó hasta su máximo esplendor una corriente poética iniciada en la Arabia preislámica. En este periodo, el vino es objeto y símbolo de vida y amor.

Pero, si existe una referencia clara sobre la importancia de la vid y del vino en nuestro territorio, esta es la que nos proporciona las Ordenanzas Municipales de la Ciudad de Ronda y su jurisdicción, mandadas pregonar por orden del Rey D. Felipe, en la Plaza de Viva Rambla de la Ciudad de Granada en el año 1.568.

Dicha proyección de la vid también se documenta en el XVIII y principios del siglo XIX, sobre todo en el área del Barrio de San Francisco. Será a fines del siglo XIX cuando la filoxera (Dactylosphera Vitifoliae), enfermedad provocada por un insecto, ataque las raíces de la vid y de nuestra memoria, provocando la muerte de muchos de nuestros viñedos y consigo la merma en un saber hacer tradicional y de una cultura vitivinícola milenaria.  A pesar de todo, en el siglo XX, se mantiene la cultura del mosto en la Serranía y en particular en el valle del Genal e iniciativas empresariales en Ronda Ciudad,

Pero todo no estaba escrito, el siglo XXI, marca un punto de inflexión, gracias a nuevos vitivinicultores locales y foráneos, que han apostado decididamente por el territorio. De la provincia de Málaga. Comenzamos a recuperar la memoria, recordándonos y demostrándonos con su buen hacer, que la provincia de Málaga es tierra de vinos.

FESTIVIDADES

Todos los municipios del ámbito territorial de la Ruta del Vino de Ronda y Málaga conservan sus fiestas tradicionales, en su mayoría vinculadas a la religión, lúdicas festivas y en torno al vino. Son fiestas con sabor popular y de fuerte arraigo en la población local. Turísticamente destacan por su relevancia y atractivo la Semana Santa de Ronda y la Feria de Pedro Romero, declaradas de Interés Turístico Nacional de Andalucía o la popular Ronda Romántica. En este sentido, en la Serranía se encuentran con tal declaración la Semana Santa de Arríate, así como las Fiestas de Moros y cristianos de Benalauria, en el Valle del Genal.

En Mollina, la fiesta de la Vendimia tiene rango de singularidad turística provincial, habiendo sido pregoneros de esta destacados poetas y escritores como, Antonio Nadal, Antonio Gala, Rafael Alberti y Fernando Quiñones, entre otros.

Del mismo modo en Manilva, se celebra la fiesta de la vendimia, única en la costa occidental malagueña.  Se remonta a los años cincuenta del siglo XX. Se celebra en la primera semana de septiembre, una vez recogida la uva, donde se mezcla la tradición cristiana, y el paganismo con la pisa de la uva y el jolgorio festivo popular. Esta festividad, única, tiene en la ofrenda de la uva del sábado y la pisa del domingo, sus momentos estelares.

En la zona de la Axarquia, debemos destacar la Fiesta del Ajo blanco de Almachar, la noche del vino de Competa, la cual tiene sus orígenes en la tradicional despedida que realizaban los vecinos a los vendimiadores, el día de la pasa en la localidad de El Borge, la fiesta del nisperon en Sayalonga o la fiesta de viñeros de Moclinejo, con degustaciones y folklore, al igual que en el resto de fiestas citadas.

GASTRONOMÍA

La variedad y calidad gastronómica del ámbito territorial de la Ruta del Vino de Ronda y Málaga no tienen parangon. La calidad de los productos de la tierra y del mar, junto a sus excelentes vinos componen una auténtica fiesta para los sentidos. Cabe destacar la iniciativa “Sabor a Málaga” puesta en marcha en la provincia que de manera general tiene como finalidad potenciar el consumo de los productos locales. Para ello se trabaja en coordinación con productores, comercios intermediarios y establecimientos de restauración, siendo una estrategia de gran relevancia a la hora de potenciar el turismo enogastronómico, como motor de desarrollo local.

 La Serranía de Ronda

La naturaleza de la Serranía de Ronda es espectacular, embriagadora, llena de olores y sabores. Sus valles proporcionan los frutos que la huerta produce: legumbres, hortalizas, verduras y frutas que sirven de base para todas las recetas. Sus animales las completan, sus setas y hierbas aromáticas las matizan, y una larga historia de romanos, moros y cristianos, arrieros, contrabandistas y bandoleros ha ido asentando las diez mil influencias sobre las que se construye su cultura gastronómica, tan rica como la variedad y calidad de sus ingredientes.

Su oferta gastronómica es intensa, autentica, como son sus aceites de oliva virgen extra, sus mieles, quesos de oveja y cabra payoya, sus jamones ibéricos de bellota y castaña, etc. los cuales se alzan como verdaderos y esenciales protagonistas de todas y cada una de las vertientes gastronómicas que muestra la Serranía atesora. Si a ello unimos nuestros vinos, establecidos sobre la tradición milenaria del mosto del lugar, obtenemos una verdadera armonización para nuestros sentidos y una experiencia difícil de olvidar.

La Axarquia

La gastronomía, en sentido amplio, es el principal recurso cultural de la comarca axarqueña. Existen productos como las pasas, el vino, el aceite de oliva, la miel de abeja y de caña, la chacina, los frutos subtropicales (aguacate, chirimoya o mango) y los derivados de la cabra malagueña, que además de estar ligados a la actividad económica de la comarca se complementan como recurso turístico, de primer nivel, más allá de su degustación.

El vino y las pasas de toda la comarca, la chirimoya de Vélez-Málaga, Torrox, Frigiliana, Algarrobo y Nerja, y la melva y caballa de Vélez, poseen Denominación de Origen por ser considerados productos de calidad y por su diferenciación.

Mollina

Además de las imprescindibles chacinas elaboradas aún al modo tradicional, y de los dulces más típicos como pestiños, borrachuelos o magdalenas que se pueden degustar todo el año, así como los mantecados y roscos propios de la época navideña, en Mollina destacan en invierno las migas y porrillas calientes, y el gazpacho y la porra en verano, acompañados de los excelentes vinos de la tierra.

Manilva

Sierra y mar configuran la cocina manilveña, basada en la dieta mediterránea, repleta de equilibrio, tradición, calidad, sabor y valores nutritivos. Diariamente los productos de la tierra y el mar ofrecen lo mejor que tienen para los apetitosos platos de una cocina típicamente malagueña (pescados, mariscos, sopas de tomate y sardinitas, sopas de almejas, etc.).

ACTIVIDADES
La diversidad, signo de nuestra riqueza

En cualquier época del año Ronda y Málaga nos depara espectáculos inimitables. Auténticos conciertos de luz, aromas y sonidos nos abordan. Un entorno natural, sin duda, que supone toda una hermosa fiesta para los sentidos. Siempre hay algo por ver y por hacer. Puedes encontrar aventura o tranquilidad. Actividades para todas las edades y condición física: espeleología, cicloturismo, piragüismo, barranquismo, senderismo, observación de aves…el contacto con el toro bravo, etc.

También podrás disfrutar la experiencia de pasear entre viñedos, disfrutar de cursos de cata, catas armonizadas con gastronomía local, relajantes tratamientos de vinoterapia, alojamientos con encanto que te harán sentir como en casa, o paladear conciertos de música clásica, jazz, etc en las propias bodegas

CÓMO LLEGAR

Por tierrra, mar y aire…

Por carretera:

Carreteras De Ronda a:

1. Algeciras:

– Por la costa: A-397 hasta San Pedro de Alcántara, N-340 /E-15 hasta Algeciras

– Por el interior: A-369

2. Cádiz: A-374 hasta Algodonales, A-384 hasta Arcos A-382 hasta Jerez, N-IV/ A-4 hasta Cádiz

3. Córdoba: A- 367 hasta Antequera, N-331 que enlaza con N-IV/ E-5 hasta Córdoba

4. Granada: A- 367 hasta Campillos, A-382 hasta Antequera, A-92 hasta Granada

5. Málaga:

– Por la costa: A-397 hasta Marbella, N- 340 / E-15 hasta Málaga

– Por el interior: C-367 hasta Ardales, A-357 hasta Málaga

6. Marbella: A- 397

7. Sevilla A- 374 A-375 A-376

Aeropuertos:

1. Granada: A 170 Kms.

2. Jerez: A 109 Kms.

3. Málaga: A 118 Kms.

4. Sevilla: A 126 Kms.

5. Gibraltar: A 103 Kms.

Puertos:

1. Algeciras: A 96 kms.

2. Cádiz: A 144 kms.

3. Málaga: A 118 kms.

 

CONTACTO:

Teléfono: 952187119

Email: info@rutavinorondamalaga.com

Dirección: Calle Dolores Ibárruri, 2-10, 29400 Ronda, Málaga

ENOTURISMO EN LA RUTA DEL VINO DE RONDA Y MÁLAGA