El club de producto Rutas del Vino de España

Rutas del Vino de España, un viaje al mundo del vino

Tu satisfacción garantizada

Forma parte de Rutas del Vino de España

El trabajo de ACEVIN se plasma en la creación del producto turístico Rutas del Vino de España, apoyado por los Ministerios de Industria, Comercio y Turismo y de Agricultura, Pesca y Alimentación, y concebido para hacer descubrir al viajero una España diferente y vivir experiencias únicas. Las Rutas del Vino de España están emplazadas en territorios vitivinícolas que desde hace años trabajan bajo la tutela de la Administración española y de ACEVIN para generar experiencias memorables para los viajeros que buscan un nuevo concepto de turismo basado en la cultura del vino.

En el noroeste de la península, las Rías Baixas de Galicia sorprenden con sus vides emparradas, su albariño y ese perfecto maridaje con la gastronomía del mar. La Comarca del Bierzo, en León, te propone un recorrido por villas y pueblos con un extenso patrimonio cultural, natural, arqueológico y artístico, todo ello con un denominador común: su vino.

Continuando el viaje hacia el este, en el País Vasco encontrarás las dos siguientes rutas, ambas en la provincia de Álava: la Ruta del Txakoli, en la comarca de Aiaraldea, y la de Rioja Alavesa, entre la Sierra de Cantabria y el Ebro. La otra orilla de este río es ya territorio de otra Ruta: la Rioja Alta que, junto a su vecina ofrecen un paisaje casi interminable de viñedos y un atractivo conjunto de bodegas, tanto tradicionales como vanguardistas y de diseño. Siguiendo el curso del Ebro por La Rioja llegarás hasta la Rioja Oriental para pasar después al territorio de la Ruta del Vino de Navarra, una tierra de contrastes e igualmente cargada de historia.  

A los pies de los Pirineos, la comarca oscense del Somontano rebosa juventud y talento en la elaboración de sus vinos y en el trato de quien viene a conocerla. Desde el Moncayo hacia el Ebro, La Ruta de la Garnacha, en Campo de Borja, demuestra cómo una variedad con carácter y fuerza como la garnacha, elaborada desde hace siglos en las pequeñas bodegas en cerro familiares, ha acabado por hacerse un hueco en el panorama mundial. Todavía en Aragón tienes un par de Rutas más por conocer: la de Campo de Cariñena, que ofrece una de las zonas vitivinícolas con más solera de nuestro país y un mosaicos de pueblos, campos y viñedos en el piedemonte de la Sierra de Algairén, con joyas arquitectónicas que se remotan hasta la época medieval y el Renacimiento, y la de Calatayud, que dispone de atractivos turísticos difícilmente repetibles como sus sierras, hoces, barrancos, ríos, balnearios o el arte mudéjar.

Entrando en Cataluña, Lleida ofrece un viaje enológico en el que los vinos tradicionales o de nueva factura dibujan un paisaje donde pasado, presente y futuro se solapan. Y no hay que abandonar esta Comunidad sin conocer otra de las Rutas: Penedès, un territorio creativo y poderoso en el que la arquitectura modernista y la mezcla de mar y montaña dan un cariz muy particular difícil de olvidar.  

En la Comunidad Valenciana encontrarás dos Rutas más: Utiel-Requena, en el interior de Valencia, donde la variedad bobal permite probar unos vinos diferentes, y Alicante, que te sorprenderá por la diversidad de sus zonas y la oferta turística de sus comarcas, especialmente las del interior.

Las buenas sorpresas continúan cuando entramos en Murcia. Con su castillo como seña de identidad, Jumilla  es un municipio que combina la tradición vitivinícola ancestral con unos vinos de plena actualidad. la Ruta del Vino de Bullas se alza como una auténtica bodega natural en las tierras altas de la región, y Yecla muestra una oferta enoturística cada vez más fraguada, que combina con un seductor entorno natural.

En Andalucía, a ritmo del arte flamenco, tienes tres citas: Montilla-Moriles, en la provincia de Córdoba, te descubre los secretos de los racimos secados al sol y de los colores de sus vinos generosos; en Cádiz, el Marco de Jérez te ofrece una región a orillas del mar, con la particular historia de unos vinos únicos; y la Ruta del Vino de Ronda y Málaga te mostrará un destino inesperado, con paisajes de viticultura heroica y pueblos llenos de autenticidad.  

En Castilla y Léon, además del Bierzo, que visitamos al comienzo de este itinerario, encontrarás un buen número de Rutas del Vino: en la Ribera del Duero respirarás la cultura del vino en un territorio que se extiende por Soria, Burgos, Valladolid y Segovia; Rueda, la ‘cuna del Verdejo’, te da la oportunidad de realizar un viaje en el tiempo a siglos pasados, disfrutando de la gran riqueza cultural y patrimonial de su territorio; Cigales, tierra de vinos rosados, ofrece un recorrido por bellos parajes y una rica gastronomía; Toro, con sus experiencias que ‘dejan huella’, es la opción perfecta para un fin de semana de turismo de interior que se puede complementar con la Ruta del Vino de Zamora y, así, recorrer una zona repleta de historia, patrimonio y una gran tradición vinícola; Arlanza también une la cultura del vino con un viaje a través de la historia, mientras que la naturaleza más espectacular es el elemento que complementa el mundo del vino en las dos Rutas más occidentales de este territorio: Arribes, un paraíso cobijado entre cañones de granito cuyo territorio discurre por el área del Parque Natural de Arribes del Duero, y Sierra de Francia, integrada también en otro Parque Natural, el de Sierra de Francia Batuecas, y donde las tradiciones y la cultura popular permanecen vivas y le dan un sabor único a nuestro viaje.

Ribera del Guadiana, en Extremadura, te mostrará su decidida apuesta por modernizar la viticultura y un rico territorio en el que la historia y la naturaleza encandilan. Igual lo hacen las desconocidas zonas vitivinícolas de Madrid, repletas, además, de patrimonio histórico y arquitectónico.

En Castilla-La Mancha, puedes elegir entre cuatro destinos enoturísticos: Méntrida-Toledo, heredera de una tradición centenaria y una cultura vitícola que ofrece unos vinos bien diferenciados; La Mancha, que invita a maridar sus vinos con los paisajes y la esencia del personaje más universal de la literatura española, Don Quijote; La Manchuela, una comarca entre Cuenca y Albacete, llena de pueblos auténticos y donde la variedad bobal también aporta un carácter especial; y  Valdepeñas y su una larga tradición vitivinícola.

Aún nos queda un destino más en este gran periplo; un destino que te llevará a las Islas Canarias para conocer los paisajes volcánicos y la idiosincrasia de la cultura y la tradición vitivinícola de Gran Canaria.

Y ahora, ¿empezamos el viaje?

Tu satisfacción garantizada

Elige tu ruta, todas están preparadas para ofrecerte lo mejor de sí mismas. Una Ruta del Vino certificada es aquella que acredita periódicamente el cumplimiento de los criterios de calidad y producto que ACEVIN y la Secretaría de Estado de Turismo han establecido en el Manual de Producto Turístico Rutas del Vino de España.

En este manual se definen un conjunto de requisitos aplicables a la entidad gestora de la ruta, tales como el sistema de gestión de la misma, la señalización, las acciones de promoción y apoyo a la comercialización, así como los relativos a las distintas tipologías de establecimientos que pueden formar parte de ella: restaurantes, alojamientos, bodegas, comercios, etc. Por tanto, la marca Rutas del Vino de España establece unos criterios de calidad y diferencia a estas rutas frente a otras propuestas enoturísticas, lo cual proporciona confianza a quien las elige.

Los grandes vinos se elaboran con uvas de la mejor calidad, con una combinación adecuada de tradición, saber hacer y tecnología de vanguardia. El tiempo en los templos del vino es un perfecto aliado para la crianza de los caldos. El resultado final nos muestra que ha merecido la pena esperar para disponer de un vino capaz de hacernos sentir nuevas sensaciones. Las Rutas del Vino de España constituyen un grupo nutrido y representativo de territorios vitivinícolas correspondientes a distintas denominaciones de origen que, desde hace años, vienen trabajando bajo la tutela de la Administración del Estado y la Asociación Española de Ciudades del Vino (ACEVIN), en la creación de un producto de calidad que permita generar experiencias únicas y memorables ligadas a la cultura y el mundo del vino para personas que buscan un nuevo concepto de turismo. Bajo la marca Rutas del Vino de España se encuentran sólo aquellas Rutas que han trabajado con empeño y sin cesar, reuniendo lo mejor de sí mismas y de sus gentes, preparándose para no defraudarte cuando decidas realizar cualquiera de ellas.

 Existen otras rutas enoturísticas, pero solamente las Rutas del Vino de España te garantizan una visita acorde a tus expectativas en cualquiera de las bodegas que forman parte de ellas, la perfecta combinación de los vinos y la gastronomía local en sus restaurantes, alojamientos con encanto en el marco de los territorios y paisajes vitivinícolas, museos capaces de despertar sensaciones no experimentadas anteriormente y actividades únicas y singulares relacionadas con el mundo del vino. Y es que las rutas del vino que forman parte del club Rutas del Vino de España tienen una característica común. Han sido creadas pensando única y exclusivamente en ti. Las Rutas del Vino de España están preparadas para mostrarte el resultado de un trabajo realizado a lo largo de muchos años. El resultado ha merecido la pena. Te esperamos en cualquiera de las Rutas del Vino de España para mostrarte todo lo que hemos hecho. Queremos sorprenderte.

Formar parte de Rutas del Vino de España

¿CÓMO SER UNA RUTA DEL VINO DE ESPAÑA?

Una Ruta del Vino, conforme al modelo Rutas del Vino de España, es un producto turístico complejo que debe traducirse en una red de cooperación empresarial y de cooperación público-privada que integra, tanto a empresas específicamente turísticas, como a otras cuyos sectores han estado tradicionalmente lejos del turismo (bodegas, enotecas, tiendas especializadas, etc.). Incorpora, además, a las administraciones locales del territorio por donde transcurre la Ruta como gestoras de gran parte de los valores y recursos del territorio.

Asimismo, y desde el punto de vista formal, una Ruta del Vino ha de respetar los criterios de calidad y normas de autorregulación que ACEVIN y la Secretaría de Estado de Turismo han establecido en el Manual del Producto Turístico Rutas del Vino de España y donde se definen desde los requisitos de su sistema de gestión, señalización, promoción y comercialización hasta aquellos que deben cumplir todos los establecimientos (restaurantes, alojamientos, bodegas, comercios, etc.) que forman parte de la Ruta.

Para más información, puede contactar con nosotros a través del correo electrónico info@wineroutesofspain.com o bien rellene el siguiente formulario:












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