Bares de vinos en las Rutas del Vino de España
Los bares de vinos de las Rutas del Vino de España no son solo lugares cálidos en los que interactuar con la población local, sino que permiten conocer también la faceta enogastronómica del territorio que los alberga. Todos comparten el deseo de contar el vino desde su origen, de una manera cercana, mientras la clientela se empapa de la cultura local.
Entre todas las propuestas que podemos disfrutar en las Rutas del Vino de España, una de las más sencillas y placenteras es la visita a los bares y enotecas de cada territorio. Variopintos, diversos y con el cuño especial de cada localidad o territorio, se han convertido en espacios donde la conversación, el vino y la buena mesa hablan de cultura, memoria y raíces gastronómicas. Os invitamos a realizar un viaje por algunos de los que podéis encontrar en las Rutas del Vino de España y, por supuesto, a tenerlos en cuenta en vuestras escapadas de enoturismo.
Bares de vinos en Ruta del Vino Somontano: maridajes de altura
Viñedos, montañas, pueblos con encanto, rutas activas, restaurantes y bodegas componen la inolvidable experiencia que brinda la Ruta del Vino de Somontano. Y entre esa pluralidad de propuestas no hay que olvidar los bares de vinos, repartidos entre la capital comarcal, Barbastro, y las pequeñas localidades del entorno. Estos espacios ayudan no sólo a conocer los vinos locales, sino también a conectar con los sabores más genuinos del lugar.
En el punto de partida más habitual de esta ruta, Barbastro, declarada Ciudad del Vino, no podemos dejar de recomendar una parada en VinoBar, donde, de una manera informal, se puede degustar la cocina local (obligatorio probar el tomate rosa) y los mejores vinos, con especial atención a los de las bodegas de esta Ruta del Vino aragonesa. También en Barbastro está Sabores d’Entonces, que luce una impronta más tradicional pero que ofrece, igualmente, vinos espectaculares y una carta sencilla pero con productos de gran calidad. A veces no se necesita nada más que un buen queso o un poco de cecina para ser feliz, pero el local propone también otros platos que son toda una tentación.
Pero para comprender el Somontano en toda su amplitud conviene salir de la capital y visitar poblaciones pequeñas como Buera, donde encontramos establecimientos como Nyibeta Degustación que permiten, en un solo lugar, vivir el vino y tapear o cenar estupendamente. Aquí tendréis una carta con productos de temporada, que maridan perfectamente con los vinos elaborados por las bodegas de la zona. No hay que marcharse sin probar –y comprar– su excelente pan y sus deliciosos dulces.

Sabores d’Entonces © Ruta del Vino Somontano
Bares de vinos en Ruta del Vino y el Brandy del Marco de Jerez: alegría al por mayor
Hablar de bares de vinos en la Ruta del Vino y el Brandy Marco de Jerez es hacerlo, inevitablemente, de tabancos y otros bares cargados de historia que se reparten por todo su territorio. El vino es en cada uno de ellos parte esencial de la cultura local. Como nombrarlos todos sería interminable, os recomendamos cuatro muy especiales:
Toro Tapas, en El Puerto de Santa María, ofrece una experiencia gourmet en el corazón de Bodegas Osborne, donde cuenta con un bar y restaurante de impronta moderna. Su propuesta permite disfrutar de los vinos del Marco de Jerez acompañados de productos de calidad como la ternera de la Janda, los ibéricos de bellota o el rico atún de almadraba.
En Jerez de la Frontera, los tabancos son paradas imprescindibles dentro de la Ruta. Entre ellos ocupa un lugar destacado El Pasaje, el más antiguo, donde el vino se sirve directamente de la bota en un ambiente desenfadado que forma parte de la experiencia. No es un bar de vinos cualquiera, sino un sitio donde se une el flamenco, la conversación y el vino. ¡Y no siempre en el mismo orden! Tabanco Plateros, también en Jerez, mantiene la esencia de este tipo de locales pero con aires renovados. Animaos a hacer aquí una cata maridada para conocer su filosofía y, de paso, saborear productos tan gaditanos como los chicharrones o el queso payoyo.
Por último, no podemos dejar de mencionar la Taberna der Guerrita, en Sanlúcar de Barrameda, que aporta su particular mirada gastronómica y familiar desde hace cuarenta años. Su vinculación al vino (cuenta con más de doscientas referencias), sus recetas caseras y los productos de la tierra lo convierten en un referente para quienes buscan profundizar en los vinos del Marco de Jerez.

Tabanco el Pasaje © Ruta del Vino y Brandy Marco de Jerez
Bares de vinos en Ruta del Vino Gran Canaria: bares con identidad propia
La Ruta del Vino de Gran Canaria ofrece bares de vinos donde conviven variedades de uva locales y una gastronomía marcada por los particulares sabores insulares. Tras una artística fachada de azulejos del barrio de Triana, en Las Palmas de Gran Canaria, encontraréis Vinófilos Triana, una enoteca-bar que se gana la confianza de quienes la visitan, a los pocos minutos de entrar en él. Su planteamiento es sencillo: acercar el vino, sobre todo el canario, a la clientela de forma accesible. Es perfecto tanto como espacio de degustación como de divulgación, o incluso para comprar algún vino de recuerdo. El único problema que tendréis será elegir porque tiene cientos de referencias…
Con el encanto de las antiguas tiendas de aceite y vinagre es igualmente un placer visitar Bientesabe- The Country Corner, en la localidad de Tejeda, que propone una cuidada selección de vinos, muchos de ellos de la Ruta, pensada para maridar con los productos de la isla.
Por último, tampoco podemos olvidar Piscos y Buches, que, desde el Mercado del Puerto (en Las Palmas), pone una nota de alegría a cuanto se acercan por allí a probar alguna de sus quince referencias o a disfrutar de sus productos de kilómetro cero. Su inclusión en la Ruta demuestra la diversidad de formatos que pueden adoptar los bares de vinos.

Vinófilos Triana © Ruta del Vino Gran Canaria
Bares de vinos en Ruta del Vino Navarra: variedad y experiencias
La diversidad paisajística y varietal de la Ruta del Vino de Navarra le da a este territorio una gran riqueza, y eso también se refleja en sus bares de vinos. Una parada imprescindible en Olite es Reyna de Copas, una enoteca y tienda gourmet con una cuidada estética donde no sólo se vende vino sino que se organizan catas maridadas con productos locales y visitas culturales con una copa en la mano.
Pero este no es el único local de interés de la región, ya que otros bares de vinos también permiten conectar con la gastronomía y las variedades navarras como Dieciocho grados, en Tudela, que organiza catas y cursos; la Vinoteca El Reino de Baco, en Estella, un lugar perfecto para compartir un vino con amigos; y el Bar Nuevo Hostaf de Tafalla, donde los vinos llegan acompañados de los pintxos que tientan descaradamente desde su barra.

Reyna de Copas © Ruta del Vino Navarra
Bares de vinos en Ruta del Vino Rueda: blancos que conquistan
En la Ruta del Vino de Rueda, como no podía ser de otra manera, es el vino blanco el que vertebra la experiencia en el territorio. Son vinos elegantes, frescos, afrutados y procedentes generalmente de la variedad verdejo, pero también encontraréis algunos elaborados con otras variedades. La mejor manera de probarlos y elegir vuestro favorito, en un ambiente distendido, es acudir a una enoteca- bar de vinos como el de Casa Lola. Es uno de esos rincones donde las botellas forman parte de la decoración, donde puedes comprar referencias locales e internacionales y, además, catar los mejores vinos de esta Ruta del Vino, recomendados por un sumiller y acompañados de sus famosas tablas de ibéricos cortados a cuchillo o sus quesos artesanos. Comprobaréis, además, que el nombre de ‘Casa Lola’ le va como anillo al dedo, porque allí os sentiréis como en vuestra propia casa.

Casa Lola © Ruta del Vino Rueda
Bares de vinos en Ruta del Vino Penedès: decenas de enclaves para degustar vino
Tomar una copa de vino en la Ruta del Vino de Penedès puede ser un gesto cotidiano pero siempre resulta gratificante. En un territorio que lleva las bodegas en su ADN, no sorprende que abunden las enotecas y bares de vinos, unos espacios que, como el resto de los que encontramos en la Ruta, tienen en común su afán por divulgar la cultura enológica, los sabores tradicionales y los productos autóctonos.
Una de las citas obligadas en Penedès es la Taverna del VINSEUM, situada dentro del VINSEUM, el Museu de les Cultures del Vi de Catalunya, uno de los museos del vino más importantes y antiguos de España que, además, ha sido renovado recientemente. La selección de vinos del Penedès de esta taberna es extremadamente generosa, pero, además, aquí se pueden degustar por copas hasta 200 vinos catalanes. Sin duda, un planazo dos en uno (museo y vino) en Vilafranca del Penedès.
Pero en esta Ruta del Vino hay muchos más lugares donde degustar uno o varios vinos, tanto en el ámbito urbano como en el entorno de las bodegas y entre viñedos como los ‘wine bars’ del Celler Eudald Massana Noya, de Can Marlès, del Celler MontRubí o el Wine Bar de Cava & Hotel Mas Tinell. Todos ellos logran reforzar la conexión del visitante con el vino. Podéis consultar el listado completo de bares de vinos de la Ruta del Vino de Penedès en su web oficial.

Taverna del VINSEUM © Turisme Penedès
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