HISTORIA Y CULTURA

RUTA DEL VINO DE ARLANZA

Patrimonio e historia son la esencia de esta tierra. Es ésta una Ruta que rebosa historia, belleza e hidalguía a través de sus casas blasonadas, cuya antigüedad se remonta al siglo XV y que podrás encontrar en cada municipio que visites. A través de la Ruta del vino de Arlanza descubrirás su historia, la historia de los romanos que poblaron las orillas del Arlanza dejando su impronta. Es también la historia de una Reconquista que sembró esta tierra de una importante cadena de fortalezas y gentes venidas del norte peninsular, germen de la Castilla Condal, esencia de la Castilla actual.

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EL VINO

Descubre el sabor de esta tierra.

La uva Tinta del País o Tempranillo, adaptada a la zona desde tiempo ancestral, confiere a los vinos de la Ruta del vino de Arlanza, una personalidad propia. Otras variedades, como las uvas Garnacha, Mencía, Cabernet Sauvignon, Petit Verdot, Merlot, Albillo o Viura, también son variedades autorizadas por el Consejo Regulador D.O. Arlanza. Los vinos que hallarás a lo largo de la Ruta del vino de Arlanza te harán descubrir el sabor de esta tierra. Gusta de beber el fruto de una viña que sufre una climatología de grandes contrastes térmicos que, como resultado, da uvas de grueso hollejo, resistentes, cargadas de intenso aroma y color. Vinos potentes que podrás catar solos o como acompañamiento ideal de unos alimentos, variados y muy sabrosos, obtenidos de la propia tierra: los pimientos de Torquemada, las cerezas de Covarrubias, características por su tamaño y sabor exquisito, las cebollas de Palenzuela o los afamados por excelentes quesos del Cerrato.

RECURSOS

Naturaleza y vino.

Naturaleza y vino son conceptos que van inexcusablemente unidos y que configuran los 2.000km² de paisaje de esta señera Ruta del Vino. Un paisaje que trascurre siguiendo la ribera del río Arlanza, desde los pinares de Quintanar de la Sierra, donde sus aguas corren de este a oeste, hasta el límite con Palencia donde desemboca en el Pisuerga a la altura de Torquemada. La Ruta del vino de Arlanza comprende tres comarcas naturales que aportan paisajes fotográficos de mil y un colores: El Cerrato, Arlanza y Sierra de la Demanda. Los Valles del Cerrato componen un paisaje típicamente castellano con pueblos agrícolas y grandes extensiones dedicadas al cultivo del cereal. Paisaje unitario, infinito, que continúa a medida que uno se adentra en la provincia de Burgos, en tierra de páramos, a la altura de Los Balbases. La Comarca del Arlanza está vertebrada por ríos y arroyos cuyas riberas serpenteantes son germen de amplios y extensos bosques de encina, roble o sabina. Lugares donde poder gozar de un paisaje puro donde la erosión y el tiempo han generado relieves plegados, cuevas modeladas en la roca, cascadas y ásperos cortados. La Ruta del vino de Arlanza está salpicada de atractivos elementos que explican una tecnología y una cultura milenarias: desde algunos viñedos, plantados a comienzos del siglo XX o los barrios de bodegas que perviven hoy en día, hasta las más modernas y vanguardistas bodegas de elaboración de vino.

PATRIMONIO
La esencia de Castilla. La Ruta del Vino Arlanza, te ofrece la posibilidad de pasear y conocer lo genuino de su arquitectura popular. Las viviendas, adosadas unas a otras y constreñidas a los cascos que, en cada villa, encierran la Historia en perímetros amurallados. En cada pueblo de la Ruta, verás el núcleo de población agrupado en torno a la iglesia configurando, de esta forma, un conjunto compacto de calles estrechas que recuerdan el urbanismo de la Edad Media. Símbolo genuino de la arquitectura popular del vino son los Barrios de Bodegas, recuerdo de una tradición vitivinícola que se remonta al siglo VII. Bodegas excavadas en la tierra donde se elaboraba y conservaba el vino para consumo familiar y que, hoy en día, siguen ejerciendo de lugar de encuentro para compartir con familiares y amigos. En tu desplazamiento por la Ruta del Vino Arlanza, verás el paisaje, salpicado de palomares destinados a la cría del pichón, mudo testigo de la importancia que tuvo la cría del ganado en todo el Cerrato castellano o molinos, en otro tiempo, exponente de la bonanza económica de un pueblo o villa. En tu paseo, fíjate en la típica candonga que corona el tejado de muchas viviendas. Es una gran chimenea cónica utilizada tradicionalmente para curar la carne procedente de la matanza. Los grandes conjuntos monásticos son otra de las señas de identidad de esta Ruta revestida así de silencio, respeto y espíritu que te traslada a un pasado en el que, el vino, era parte muy importante de la vida cotidiana.
FESTIVIDADES

Multitud de fiestas y actividades culturales a lo largo del año.

Disfruta de multitud de fiestas y actividades culturales que se organizan cada año en los pueblos de la Ruta del vino de Arlanza. Destacan algunos ejemplos como la Fiesta Medieval y de la Cereza con su mercado medieval, Vinos con Historia D.O. Arlanza o la Fiesta de la Matanza, que se celebran anualmente en Covarrubias. La Muestra de productos del Arlanza de Puentedura o la Fiesta de la Vendimia del Arlanza y el Mercado de productos de la Tierra de que se celebran en Quintanilla del Agua. Sin olvidar la Feria de los Santos de Lerma, entre otras muchas.

GASTRONOMÍA

El destino enogastronómico que buscabas.

La gastronomía de la Ruta del Vino Arlanza está basada principalmente, como en toda Castilla, en productos procedentes de la matanza del cerdo: morcilla, chorizo, picadillo… Si te adentras en nuestra tierra, te deleitarás con los más variopintos productos que ofrece la propia naturaleza como las truchas, los cangrejos, los caracoles de tierra y gran variedad de setas y champiñones de origen silvestre. También puedes degustar los típicos estofados de liebre, conejo, perdiz y pichón, aderezados con especias de la zona como el tomillo, la salvia o el espliego. No te marches sin saborear el producto estrella de los fogones de esta Ruta: el lechazo. Pídelo asado en horno de leña o en chuletillas a la brasa, pero siempre acompañado de los excelentes caldos de esta D.O. Si eres de los que buscan el tipismo allá donde vas, no olvides que aquí puedes paladear las mejores sopas de ajo, las setas, el cocido o la olla podrida, exponente típico de la amplia gastronomía de la Ruta del Vino Arlanza. Y, de recuerdo, no dejes de adquirir en alguno de los monasterios y conventos emblemáticos, los ricos dulces que ellos mismo elaboran de manera artesanal y que constituyen una delicia capaz de endulzar los paladares más selectos: hojaldres, pastas, tartas, trufas y, algún que otro, licor de hierbas. Definitivamente, en la Ruta del Vino Arlanza, estás en el destino enogastronómico que buscabas.

ACTIVIDADES

Un mundo de sensaciones.

Ven a sentir la esencia de Castilla. Descubre en ella un mundo de sensaciones. Acompáñanos al corazón de una tierra en la que la historia del vino y su cultura viajan a través del tiempo. Vive la experiencia única de atravesar el Desfiladero de la Yecla. Recorre este exclusivo Espacio Natural a través de puentes y pasarelas suspendidas sobre una profunda y estrecha garganta en la que se localizan los más extensos y mejor conservados sabinares del planeta. Ya en el sudeste de la provincia de Burgos, adéntrate en la Sierra de la Demanda atravesando Covarrubias y Santo Domingo de Silos. Allí podrás contemplar la singularidad de las aves que surcan los cielos de esta Ruta pues junto a los Sabinares del Arlanza y los Páramos de Torquemada, es Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) Respira naturaleza en la Ruta del Vino Arlanza, pues aquí hallarás numerosos enclaves clasificados como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC): las riberas del río Arlanza y sus afluentes, los sabinares del Arlanza, los Montes del Cerrato, las riberas del río Pisuerga y sus afluentes, los Páramos de Torquemada y las riberas del río Arlanzón y afluentes. Enclaves, todos ellos, idóneos para practicar senderismo y aficiones al aire libre. Te invitamos a que sigas los distintos recorridos a través de las tres comarcas naturales que baña el río Arlanza: El Cerrato, Arlanza y la Sierra de la Demanda. Cada una de ellas aporta al territorio de la D.O. Arlanza sus propias peculiaridades paisajísticas y recursos naturales. Recorre esta tierra de suelos profundos, terrenos arenosos de silicio y granito, rocas aluviales y perfil variado donde se cultiva tradicionalmente la viña. En este territorio, un rico patrimonio vinculado a la viticultura y la enología despertará tus sentidos.

CÓMO LLEGAR

Entre Burgos y Palencia

La Ruta del Vino Arlanza se encuentra al sur de la ciudad de Burgos y al este de Palencia, a lo largo de las provincias castellanas de Burgos y Palencia, donde el río del que recibe su nombre surca terrenos de viñedos, sabinares, cereales y girasoles. 2.000 km², con más de 450 hectáreas de viñedo, situados entre los valles medio y alto del Arlanza, la sierra de Covarrubias y los páramos del Cerrato, amparados por la Denominación de Origen Vitivinícola Arlanza. Esta comarca está atravesada de norte a sur por la autovía Madrid-Irún. De este a oeste, sigue el curso del Arlanza la carretera Nacional 122, que conecta con una extensa red de carreteras comarcales que te llevarán al corazón de esta ruta.

CONTACTO:

Teléfono: 947 177 016

Email: info@rutadelvinoarlanza.com

Dirección: Palacio Ducal de Lerma, 09340 Lerma, Burgos

ENOTURISMO EN LA RUTA DEL VINO DE ARLANZA