Las Rutas del Vino de España también se recorren en barco
Cuando viajamos siempre tratamos de buscar experiencias diferentes, que nos ofrezcan perspectivas inusuales o que, simplemente, nos sorprendan. Por suerte, resulta sencillo encontrar actividades dentro del enoturismo que ofrecen una buena dosis de emoción a nuestros sentidos. Seguro que ya habéis caminado entre las viñas en distintas estaciones y os habéis sorprendido con los cambios que se producen en su tonalidad; puede que también os hayáis animado a observar desde el aire, en globo, cómo las cepas se alinean de una forma tan perfecta… Pero ¿sabíais que en diversas Rutas del Vino de España también es posible introducir el agua en la ecuación del disfrute?
En estas líneas os propondremos seguir el curso del agua a través de ríos y rías, del Atlántico gallego a los cañones del Duero y de la orilla del Mediterráneo alicantino a las riberas del Canal de Castilla. Navegar es otra forma recomendable de practicar enoturismo.
Ruta del Vino Rías Baixas
En las Rías Baixas, las viñas conviven con un paisaje de rías, playas, bateas y pequeños puertos, y esa relación entre tierra y océano es precisamente una de las claves para entender esta ruta. La propia delimitación de la denominación de origen incluye O Grove dentro de la subzona de Val do Salnés, uno de los territorios históricos del albariño. Por esto mismo, navegar frente a O Grove es una manera complementaria de comprender el paisaje que acompaña al vino.
La propuesta de la empresa Mares do Grove permite conocer precisamente esta dimensión marítima de la Ruta del Vino Rías Baixas. Con ellos se puede disfrutar de una jornada entre las bateas de la ría de Arousa, en la que aprender el ciclo de los mejillones y otros moluscos. Incluso es posible contemplar cómo se mecen en el mar a través de su fondo de cristal. Terminar la actividad degustando mejillones a bordo con un albariño mientras se vislumbra la silueta de los pueblos que se asoman a la ría, es comenzar a captar este territorio.
En el programa de la compañía también encontraréis la “Ruta de las islas y las aves”, que lleva a las zonas del Complejo Intermareal Umia-O Grove, uno de los lugares de mayor interés para la observación de aves de Galicia. La brisa atlántica, el perfil de las islas, las playas y la actividad de los puertos ayudan forman parte de una misma cultura en Galicia.

Ruta del Vino Arribes
Esta Ruta del Vino se extiende por las provincias de Salamanca y Zamora, junto a la frontera portuguesa, en un espacio marcado por el Duero y sus afluentes. La particularidad fluvial en Arribes del Duero es que el río se abre paso entre paredes rocosas y altísimos cortados que forman uno de los escenarios más espectaculares de la península.
Para entender este paisaje hay que vivirlo adentrándose en el curso del río y dejándose abrumar por la espectacularidad del cañón. Esa es precisamente la propuesta del Crucero Ambiental Arribes del Duero, cuyo recorrido parte de la frontera de Zamora con Miranda do Douro y navega por el tramo internacional del Duero. Uno de los aspectos más interesantes de esta experiencia es que no se trata de un simple paseo panorámico, sino que durante la navegación los técnicos de la Estación Biológica Internacional interpretan la fauna, la flora, la geología y los recursos etnográficos, además de mostrar aspectos relacionados con el estudio del agua y sus microorganismos.
El barco dispone de cubierta acristalada y terrazas exteriores desde donde podréis observar el entorno y el vuelo de las aves rapaces. Desde el río se percibe mejor la relación histórica entre las poblaciones de las orillas española y portuguesa, la dificultad que conlleva cultivar estas tierras y la singularidad del microclima que aporta esa nota diferenciadora a los vinos de estas tierras.
Cuando degustéis alguno de los vinos de la Ruta del Vino Arribes, pensad en los 180 kilómetros de cañones fluviales de este territorio y en su influencia en el cultivo de las vides.

Ruta del Vino de Alicante
Esta Ruta tiene una particularidad que pocas pueden ofrecer: permite pasar de los viñedos al mar en pocos kilómetros. Para que ubiquéis su territorio, os contamos que se extiende por distintos municipios de la provincia de Alicante y reúne paisajes de montaña, campos de cultivo y, cómo no, la costa mediterránea. En la Ruta del Vino de Alicante, por tanto, el enoturismo tiene el horizonte abierto al infinito.
La presencia del mar permite complementar la oferta de enoturismo con actividades náuticas como las que ofrece Mundo Marino, una empresa con base en el puerto de Dénia que invita a descubrir en catamarán el paisaje marítimo de la zona. Entre sus propuestas hay salidas que llevan a conocer los tesoros de esta franja mediterránea, como el Tour de Cova Tallada y la Reserva Marina, o la excursión con baño por los cabos de la Costa Blanca.
Pero quizás la más que más disfrutarán los niños, si viajáis en familia, es el “Desembarco de Cervantes: aventura histórica en alta mar”, en la que se recrea la llegada de Cervantes a la costa de Dénia, con piratas berberiscos incluidos. Si preferís algo más tranquilo, y que se haga todo el año, no dejéis de apuntaros a la navegación al atardecer para ver cómo se oculta el sol desde el mar. Si el momento se acompaña de una copa de vino, puede ser la antesala de una noche perfecta en algún restaurante local donde probar la deliciosa cocina marinera alicantina. Por supuesto, maridando la cena con un vino elaborado con la variedad monastrell y una copa de fondillón para cerrar la velada.

El Canal de Castilla en la Ruta del Vino Cigales
En la Ruta del Vino Cigales, el agua tiene una dimensión diferente. No toma forma de río ni de mar, sino de una gran obra de ingeniería que logró transformar el paisaje gracias al empeño humano. Seguro que ya habéis adivinado que nos referimos al Canal de Castilla, cuyos tres ramales discurren entre campos abiertos y pueblos históricos.
Con su creación, la Ilustración trataba de facilitar el transporte de mercancías desde el interior de Castilla hacia los puertos del norte de España. El proyecto se inició en 1753 y las obras se prolongaron hasta 1849. Una curiosidad es que en esta obra faraónica intervinieron campesinos, soldados y, en 1834, llegaron a trabajar hasta cuatro mil presidiarios.
Actualmente, además de tener como principal función el regadío, también se aprovecha para el turismo. Existen tramos navegables y embarcaciones turísticas que permiten recorrer algunos sectores del canal, además de interesantes rutas senderistas y cicloturistas que siguen su curso.
El tramo que más nos interesa en esta ocasión es el Ramal Sur, que recorre 54 kilómetros entre la provincia de Palencia y Valladolid. Algunos de los municipios por los que pasa forman parte de la Ruta del Vino Cigales, como Dueñas, Cubillas de Santa Marta, Trigueros del Valle, Corcos del Valle, Cabezón de Pisuerga y Cigales. Así que nuestra recomendación es combinar en esta Ruta las visitas monumentales y las bodegas con los senderos que corren alineados junto al canal y que permiten observar la vegetación de ribera y la impresionante infraestructura, como esclusas y puentes, levantados junto al mismo.

Ruta del Vino Ribeira Sacra
Viajamos de nuevo a Galicia para finalizar este listado en la misma región donde comenzamos. En esta ocasión os animamos a gozar de la belleza de los paisajes de la Ruta del Vino Ribeira Sacra, con sus viñedos cultivados en terrazas o prendidos de las laderas de los cañones del Sil y del Miño.
La propia Ruta incluye recorridos fluviales entre sus propuestas de enoturismo y recoge diferentes experiencias de navegación vinculadas a los ríos de la comarca. Una de las opciones es la de Adega Algueira, que organiza travesías en el barco híbrido Brandán II por los cañones del río Sil para admirar los paisajes que caracterizan a la viticultura heroica. Durante el trayecto es posible aprender un poco más de la historia y de la ardua labor que hay detrás del cultivo de la vid.
También el Miño ofrece una perspectiva extraordinaria, que se puede conocer gracias a Quinta Sacra, una empresa de turismo fluvial que invita a descubrir de una forma sostenible y en grupos pequeños los secretos que se ocultan en torno al río. En su lancha 100% eléctrica ofrece la posibilidad de observar viñedos escarpados, cataratas, caminar por bosques, darse un baño en el río e incluso disfrutar de la gastronomía local en su bodeguita A Taranxela, al pie del río. Todas las experiencias, además, son personalizables.
#elenoturismoestademoda